Amaia de España

Ayer pregunté a mi cuñada sobre Amaia. Amaia de España. Ella es una gran fan de Operación Triunfo y yo lo he sido. Como este año aún no he encendido la tele necesitaba saber qué pensaba sobre el fenómeno Amaia.

Y es que cada mañana entro en twitter para saber de qué habla la gente que no habla de cacas, culos, pedos y pis. No me interesan las noticias, sé que seguirán siendo las mismas el año que viene. Me interesa la actualidad. Lo que mueve el mundo. La sociedad. Me interesa twitter y sus algoritmos.

Casi cada día leo sobre Amaia. Amaia ha mirado. Amaia ha besado. Amaia no se ha depilado.

 – “Canta muy bien pero verla convivir es aún mejor”.

Amaia es la cantante luz que España necesitaba.

amaia

Todavía no he escuchado a Amaia cantar. No sé si su voz es suave o grave. No sé si alarga las notas o las hace vibrar. Lo que si sé es que Amaia no se depiló las piernas en la última gala y miles de adolescentes sonrieron y entendieron que brillar no depende de cuántos pelos, cuántos granos o cuántos likes tengas en Instagram. Brillar depende de creer en tí y en tu personalidad. Depende de sentirte bien con tu cuerpo, con tus pensamientos…

He ahí el Triunfo, su triunfo.

Entre tanta corrupción, tanta violencia, tanto asesino y tanto Instagram la sociedad está falta de personas. Personas sin filtros. Personas que no necesitan ser perfectas y así lo son.  Y cuando una aparece, ¿qué mínimo que coronarla?

Gracias Amaia.

Amaia de España.

Anuncios

Propósitos 2018

Vale. Sí. Estamos a 6 de enero y hay gente que a estas alturas del año ya ha abandonado alguno de sus propósitos. Yo, en cambio, todavía estoy pensando sobre ello.

Me encanta. Lo reconozco. Me apasiona marcarme metas y objetivos. Y es que gracias a ello he dejado miedos a un lado y he conseguido muchas de las cosas que, a día de hoy, me hacen feliz. Porque si un día has podido imaginarlo, solo es cuestión de ganas/esfuerzo/dedicación hacerlo realidad.

Y como este año no he escrito carta a los Reyes Magos, he gastado toda mi energía en compilar todo lo que quiero para el nuevo año.

Aquí va un resumen. Mis dos grandes propósitos:

 – No volver a probar la leche de vaca.

Pasé de beber tres vasos de leche al día, a beber uno. De la entera a la semidesnatada. De lactosa a sin lactosa y resulta que la felicidad estaba en abandonar por completo el consumo de leche de vaca. Llevo seis días sin probarla y me encuentro mejor que nunca. Aún así, el paso final a marcarme este propósito llegó cuando el sacaleches volvió al trabajo junto a mi tras el permiso por maternidad.

¡Qué desagradable! ¡Qué dolor! ¡No!

Las mamíferas producimos leche para alimentar a nuestras crías. Nuestras crías demandan leche en función de sus necesidades alimenticias y nuestras glándulas mamarias se adaptan a esta necesidad. No hay dolor. No hay problema. Física y psicológicamente estamos preparadas para ello.

Pero, ¿Quién prepara a una mamífera para llenar un biberón conectado a la corriente o a una vaca para sobrealimentar a miles de seres humanos sin escrúpulos?

¡No! Por mi parte ningún ser vivo será sometido ni una vez más, de forma involuntaria, a esa “tortura”.

La leche de almendra forma parte, desde el día 1 de enero, de mi lista de la compra. Un poco más cara, sí, pero sostenible, sabrosa y muy saludable.

– Hablar menos. Escribir más.

Y es que cada vez soy más consciente de que hablar no es siempre la mejor opción. Callé poco, hablé mucho, dije demasiado. Una de las máximas de nuestra era es que la información es poder. Nuestra mente, nuestra información, nuestro poder.

Poder cambiar de parecer.

Y en boca cerrada no entran moscas.

Poder reflexionar en silencio, con serenidad.

Escribir.

Escribir aúna muchas de las cosas que quiero conseguir este 2018 y es por ello que voy a tratar de hacerlo de manera más regular. A la vista no se avecinan grandes acontecimientos ni novedades importantes con lo que esta vez quiero sencillamente escribir. Mercedes Milá lo llamaba “Lo que me sale del Bolo”, Carrie Bradshaw su columna en The New York Observer. Yo todavía no sé que nombre ponerle. Lo único que sé es que mi gran propósito del año es conseguir sacar tiempo para escribir cada semana. Sobre poder, sobre información, sobre moscas…

 Y estas son mis propuestas para el 2018.

La primera muy realizable. Ya formo parte de los detractores de la leche de vaca. Estoy muy concienciada y feliz con mi decisión.

La segunda mucho más utópica. Pero, ¿hay algo que me haga más feliz que escribir?

Empezamos.

Balance 2017

Parece mentira que ya haya llegado el momento de un balance más. Y parece mentira porque en estos últimos 365 días han cabido experiencias, sensaciones y sentimientos para llenar varios años de los anteriores y eso que no he cogido ni un avión.

El 2017 ha sido duro pero blando, intenso pero amable. Ha ido rápido pero despacito, suave suavecito. (lo siento)

Y yo, que reconozco que soy igual de cariñosa que un boli Bic, azul, este año he intentado querer más y mejor a las personas a las que quiero. Y ya que soy de pocas palabras de amor he intentado quererlas con gestos.

He ido, he venido, he llevado, he traído, he cargado, he viajado y he pasado bastantes noches en vela planeando y organizando mi vida, nuestras vidas, para buscar la felicidad y el bienestar de todas esas personas.

A cambio, en dos ocasiones que prefiero no escribir, he recibido nada. Y no hablo de palabras, hablo de gestos…

Sí. Solo dos. De mil. Pero qué dolor.

Y estas son las lagrimas que en 2017 he derramado desde el corazón.

Pero vayamos a lo mejor.

Ahora son cinco.

Los tres de siempre.

Los que sujetaron mi frente en los peores momentos físicos del 2017 y mi mente en los del 2016. Eso no se olvida. Os quiero.

Y los dos nuevos.

No puedo describir lo que siento siendo tía ni como quiero a ese pequeño que trastocó todos nuestros planes y lloró hasta ganarse su #WildMael. Porque aunque ahora es menos wild presiento que junto a él viviré aventuras muy salvajes y geniales y no veo el momento de que empiecen.

Y mi Cala ¡Ay mi Calilla! Gracias 2017 por traerme al ser más especial que he conocido y conoceré nunca. La quiero. La quiero más que a nada y me siento más que dichosa por haber conseguido traer a un ser tan maravilloso a este mundo. Vas a ser grande Cala. La mejor. Porque tienes ángel y amor en tu mirada y con eso llegarás donde te propongas y ante cualquier propuesta, por absurda y loca que parezca, estaré a tu lado. Eres un ser libre y estoy deseando descubrir que planes tienes para la vida que te hemos regalado.

Si. El 2017 me ha dado lo más grande. Me ha hecho madre, me ha hecho tía y me ha hecho crecer tanto como persona que me asusto. En dos años he conocido lo peor y lo mejor y sobre todo a la gente que ha estado a mi lado en la cara y en la cruz. Algunos coinciden. La mayoría no. Pero ahora sé cuando y donde encontrar a las personas y cuando y donde estar para los demás.

Por fin tengo mi sitio en el mundo.

Y una dirección.

descarga

Hoy brindaré por cada uno de vosotros. Por los que volveré a buscar, por los que dejaré que me busquen y por mis cinco.

¡Por un 2018 lleno de vida!

¡Salud!

 

Ángela

 

#MiVidaConTi – Semana 39/40 Feliz Vida

Y por fin tu papá llegó a Castellón.

Los últimos días habíamos tenido varias falsas alarmas. Sí, era pis. Pero temíamos que las tres horas que separan Barcelona de Castellón en coche impidieran a tu padre verte nacer. Tres horas… ilusos.

Pero por fin llegó.

Y reímos, planeamos y paseamos.

Y paseamos.

… y paseando empezaron a aparecer las temidas contracciones.

La noche del sábado 12 de Agosto empecé a sentir que tu tiempo dentro de mi se estaba agotando y estaba llegando por fin el momento de conocernos cara a cara, piel con piel.

La 180 presenció el último vómito del embarazo y toda la larga noche de contracciones.

Cada cuatro minutos, tú.

 – Ángela, ¿qué haces?

– Estoy en el hospital. Cala quiere nacer.

– Yo también estoy en el hospital. He roto aguas. Mael también quiere nacer.

– ¿Por qué nuestra vida es tan enrevesada y complicada a la par que molona?

– Porque podemos. Tu empuja.

– Sí, podemos, pero tu no empujes.

24 horas después seguías preparándote para la vida, resistiéndote a abandonar tu primer hogar.

Pero, finalmente, 2 cambios de turno, 2 abanicos, 2 epidurales y unos 20 empujones después te abracé.

22499064_10214059561305165_157151898829416600_o.jpg

Y mi mundo se paró.

Esto es ser madre.

Parar tu mundo, tu vida, tus metas solo a cambio de un olor, un tacto, un sabor… A cambio de ti.

Esto es ser madre.

Sentir que ya nada tiene sentido sin tu presencia aunque tan solo existas desde hace 30 segundos.

Esto es ser madre.

Estar dispuesta a que tu cuerpo se rasgue, a que te rasguen y a sangrar solo por escucharte respirar.

Esto es ser madre y 30 segundos después ya no conozco un sentimiento más intenso, más real, más animal.

VIDA

Dicen que son los hijos los que eligen a los padres y nosotros no podemos estar más agradecidos por tu elección.

Porque no somos los más listos, los más guapos, ni los más ricos pero te aseguro, mi Cala, que en esta casa hay amor y desde el 13 de Agosto de 2017 a las 23.30h es todo para ti.

Para ti.

Todo.

¡Feliz vida!

22384416_10214059563385217_3574775382977826182_o

 

Te quiere,

Tu mamá

#MiVidaConTi – Semana 37/40 Nuestra zona de con…qué??

Hace ya más de 4 años te despedí en el aeropuerto y allí mismo, con los ojos llenos de lágrimas, descubrí que nuestro camino iba a ser complicado pero mágico e íbamos a conseguir todo lo que nos propusiéramos.

Separarnos no era el camino fácil pero lo fácil nunca es lo mejor ni, por supuesto, lo más apasionante.

Reimos, lloramos, nos echamos de menos y de más y por fin Inglaterra nos dió la posibilidad de convivir juntos por algún tiempo. Pero cuando nuestra vida se empezaba a acomodar, volvimos a cambiar el rumbo con dirección a nuestros sueños.

Y es que, aunque no tengamos alas, durante esos casi 3 años aprendimos que juntos podíamos volar a donde nos propusiéramos.

Y así hicimos…

ZONA-DE-CONFORT-400x300

Hablan de los beneficios de salir de la zona de confort y nosotros ni siquiera sabemos ya donde está la nuestra.

¿El armario de tu habitación en la casa de tus padres, la cómoda en casa de los míos, un tercero sin ascensor, un coche?

La zona de confort no puede ser nunca más para nosotros un espacio físico. Para mí, desde hace ya más de 4 años, mi zona de confort eres tú.

Y volvemos a reir, a llorar, a echarnos de menos y de más pero lo importante ahora es asegurar que las raices de Cala quedarán para siempre bien adheridas a nuestra tierra. A partir de ahí solo habrá que enseñarle a volar para que algún día tenga una vida tan “complicada”, tan mágica y, sobre todo, tan libre como la nuestra en la que su zona de confort se acabe reduciendo a un corazón.

Contracciónnnnn!

Te quiero

 

#MiVidaConTi – Semana 9/40 1+1 son 7

La semana 9 de embarazo transcurrió entre bluaghs y más bluaghs, entre sueño y más sueño y entre un cansancio como nunca antes había experimentado.

El bluagh mañanero se convirtió en uno a cada momento en el que tenía hambre o esa sensación parecida que todavía no he identificado al cien por cien, con lo que para intentar evitar el bluagh, empecé a tener siempre ocupado mi estómago. Frutos secos, galletas dulces, galletas saladas, chupa chups, chucherías… Los cajones de mi mesa de trabajo no tenían nada que envidiar a ningún mostrador de gasolinera. Y aún así, cada dos por tres tenía que correr hasta el baño e intentar salir con dignidad.

 – Ángela, ¿esa gastroenteritis no está durando demasiado? Deberías ir al médico.

 – Ángela, ¿por qué te coges los miércoles libres? ¿se te hacen cinco días de trabajo seguidos imposibles?

Y preparamos la cena. Cordero con brócoli. Y entendí como funciona la selección natural. Disfruté del cordero y comí el brócoli y al cabo de 5 minutos descomí misteriosamente solo verde, solo brócoli, y le saludé como bien debería haber hecho antes de ingerirlo.

desmotivaciones.mx_EL-BROCOLI-ES-SALUDABLE.-Saldalo_134171884625.jpg

Y cuando se pasó el malestar llamé a mi hermana para contarle lo listo que eras y cuánto te gustaba el cordero ya con tus 2 centímetros de estatura y 2 gramos de peso.

 – ¿Cómo? ¿Qué? ¿Tu también estás embarazada?

 – Si. Pero creo que no MUY embarazada porque la raíz cuadrada de la frecuencia cardíaca del cigoto multiplicada por los días de implantación y dividido entre los días de ausencia de menstruación menos la distancia de Mons a Castellón, dan como resultado unas décimas inferiores al valor habitual de las MUY embarazadas como tú.

 – ?¿?¿?¿?¿?¿?¿?¿???¿?¿?¿?

 – Además, yo no tengo angustia. Ni siquiera vomité el brócoli de anoche y eso que también se me olvidó saludarle antes.

 – Ten cuidado con lo que deseas hermana, puede hacerse realidad.

….

 – ¿Cómo? ¿Qué? ¿Mi contrato acababa en tres semanas y mi dignidad estaba en el fondo de algún baño?

…Llegó el momento de entrar al despacho del jefe.

Mientras tanto dejo aquí plasmado el texto que La Jeni escribió para anunciar su embarazo. Creo que a vosotros, futuros primos, os ayudará a entender mucho mejor que pasaba por nuestras cabezas en esos momentos.

“Y hoy, 26 de marzo, hace un año de unos de los días más felices de mi vida. Hacía solo 6 días que Jesús me había hecho el regalo más bonito que me había hecho nunca, el de pedirme matrimonio. Para mí celebrar nuestra boda era importante, pero lo era más celebrarla junto a mis seres queridos. Nuestra boda no solo era importante para nosotros, también sabíamos que mi padre tenía muchas ganas de disfrutarla, ya que aunque nunca fue de expresar mucho sus sentimientos, en un momento de inmensa alegría durante la boda de mi hermana, lo había escrito en el libro de firmas <<Te casaste. Es el día mas feliz y espero que tu hermana me de otro tan feliz como hoy 4-6-2015>>. Así que ese viaje desde Bruselas a Castellón iba repleto de ilusión por cumplir los sueños de muchas personas. El momento de decirlo fue mágico, nunca lo olvidaré, sus caras, sus reacciones, sus palabras… Yo entonces dije que sería una ceremonia sencilla, con solo tíos… pero mi padre se levantó del sofá y dijo: <<Ah, no, si se celebra hay que hacerlo como Dios manda>>. Y cuando mi hermana, que estaba siguiendo toda la escena a través de Skype, escuchó el cómo Dios manda de mi padre, pensó que un bonito vestido blanco era una de las cosas principales para disfrutar de ese día. Así que sin decir nada, mi súper hermana (la mejor Pippa del mundo mundial) y Nacho comenzaron el camino de Barcelona a Castellón. Cuando llegaron me dijeron que había que ir a elegir vestido, y los 5 nos fuimos juntos a la primera y única tienda que visitamos. En media hora elegimos el vestido, el más bonito del mundo, el que hizo que mi padre se frotara sus ojos, lo que siempre hace cuando llora, y que a mi madre se le pusiera la nariz roja y se le inundaran sus ojos de lágrimas. Luego juntos nos fuimos a merendar y a celebrar que aunque aún no teníamos ni fecha para la boda, ni sabíamos si iba a ser en la Iglesia o en los juzgados, o si tendríamos un sitio para comer, teníamos ya el vestido perfecto.
Después de 2 meses y poco, nuestra boda se celebró, y describirla es imposible. Solo puedo decir que fue mejor de lo que podría haber soñado, fue sencillamente un día mágico junto a toda mi familia y amigos, y lo recordaré durante toda mi vida. Y en ese día mágico mi padre de nuevo, lleno de alegría, plasmó otra vez sus sentimientos: <<Te casaste el día 4-6-2016. Espero que pronto nos hagáis abuelos>>.
Hacía ya tiempecillo que sabíamos que le apetecía ser abuelo, lo veíamos como se le caía la baba con Álvaro, al que desde aquí le agradezco de todo corazón todo lo feliz que lo hizo. Pero esta vida es así y aunque ya había soñado como dar la noticia a mis padres y preparado diseños de camisetas para que lucieran con orgullo mi embarazo… mis lágrimas caían cada mes del 2016. No era capaz de cumplir el sueño de mi padre, y esto me destrozaba.
Hoy comprendo que la naturaleza y el de Arriba son sabios, y que sabían que el año 2016 era un año por y para mi padre, un año para estar los 4 juntos, y exprimir momentos y derrochar sonrisas. Un embarazo no habría sido compatible con tantos viajes a Castellón y con los no-viajes a Castellón, que tanto dolor me causaban, pero que a mi padre le hacían tanto bien por la confianza que le daban. Así que finalmente me resigné y disfruté de cada uno de esos días juntos, de mi familia, y me prometí a mí misma que algún día le daría a mi padre un nieto, cumpliendo así nuestra promesa silenciosa. Fue lo que pensé en esos últimos momentos del 8 de noviembre. <<Papi, tendrás un nieto que sabrá que en el Cielo siempre habrá una estrella, la más bonita de todas, que lo cuidará por siempre, y que lo quiere y quería desde antes de que naciera>>.
Hoy, en esta fecha tan especial como es el 26 de marzo, me gustaría anunciaros que vamos en camino de cumplir esa promesa. Desde el cielo nos han llegado 2 regalos, primero mi sobri y segundo nuestro “champi”. Mi hermana y yo les estamos dando la vida, ayudándoles a desarrollarse dentro de nosotras, pero realmente, son ell@s l@s que nos están dando el regalo más hermoso del mundo, l@s dos están transformando nuestras lágrimas y tristeza, en risas, esperanzas e ilusiones. GRACIAS Y MIL GRACIAS! Con ganas de ver ya vuestras caritas, aunque habrá que esperar hasta el final del verano. Por cierto si queréis algún adelanto podéis leer el blog de mi hermana #MiVidaConTi, que vendrá lleno de mil emociones”

#MiVidaConTi – Semana 8/40 Las hormonas exorcistas

Nunca me he llevado bien con las hormonas. De hecho, os voy a confesar un secreto. Mis hormonas son la parte que más odio de mi cuerpo.

Hay gente que odia su nariz, sus orejas, su culo… pero todo eso es operable y por unos cuantos euros, hoy en día, complejo solucionado.

Pero, ¿cuánto por un cambio de hormonas que no suponga más hormonas?

Bisphenol A organic pollutant molecule

Cuando a mis amigas les acompañaba la menstruación yo la seguía esperando rodeada de muñecas y cuando entraron en pleno proceso de desarrollo hacia un cuerpo de mujer yo dediqué toda mi energía a expulsar tooooooda la sangre atrasada de años.

Una anemia, dos ojeras, tres análisis de sangre por año e incontables mareos fueron mis compañeros de pubertad.

Y así, mientras mis amigas elegían sujetador yo me dedicaba a elegir las pastillas de hierro más convenientes para mi cuerpo.

Años después aprendí a convivir con mis hormonas, mis menstruaciones locas y mis arritmias en los días fértiles. Pero algo me hacía presentir que volverían a jugármela embarazada cuando mi cuerpo se convirtiera de nuevo en un cóctel molotov de cambios.

Y así ha sido.

Y así fue.

Los primeros días de embarazo empecé a notar una ligera arritmia que me hizo presentir que algo ocurría. Al 90% de embarazadas les aprieta el sujetador, a mi se me descompensó el corazón. ¡Qué afortunada!

Mis hormonas querían decirme algo. El problema es que, las pobres, deben estar muy escondidas entre mis intestinos y para hablarme querían dejarse ver.

 – Bluaghhhhhhhhhhhhhh

 – Bluaghhhhhhhhhhhhhh

Mi cuerpo albergaba un ser extraño, de aproximadamente 20 gramos, que no había pedido permiso a mis hormonas para alojarse (¡Qué osado!) y estas solo intentaban expulsarlo de mi.

 – Bluaghhhhhhhhhhhhhh

Empezaron por intentarlo una vez al día, normalmente a primera hora, pero el ser seguía creciendo ajeno a todo malestar. Y a más ajenidad, más frecuencia. Y a más frecuencia, más cansancio.

Y MÁS,

Y más,

y más…

¿De verdad sigue sin gustarte tu nariz?